La flacidez abdominal es una preocupación frecuente, especialmente tras el embarazo o pérdidas importantes de peso, cuando la piel pierde su capacidad de retracción. En estos casos, el objetivo del tratamiento médico-estético es mejorar la firmeza cutánea y la textura de la piel.
Se pueden emplear o combinar diferentes técnicas:
- Láser de plasma, útil para estimular la retracción de la piel.
- Mesoterapia con activos reafirmantes, que mejora la tonicidad mediante microinyecciones de sustancias específicas.
- Inductores de colágeno, que actúan a nivel profundo favoreciendo una regeneración progresiva del tejido.
- Láser fraccional no ablativo, que contribuye a mejorar la densidad dérmica y la firmeza, sin dañar la capa superficial de la piel.
Cada caso debe valorarse individualmente para establecer un protocolo de tratamiento personalizado, teniendo en cuenta el tipo de piel, el grado de flacidez y las expectativas del paciente.
