Determinadas lesiones cutáneas benignas, como queratosis seborreicas, léntigos solares o seniles, puntos rubí, fibromas blandos, angiomas o verrugas, pueden eliminarse con técnicas médico-estéticas que respetan la integridad de la piel circundante.
Para su tratamiento pueden emplearse dispositivos como el láser, el plasma o técnicas de crioterapia. El procedimiento suele ser rápido y con mínima recuperación.Antes de eliminar cualquier lesión cutánea es imprescindible realizar una valoración médica mediante dermatoscopio para confirmar que se trata de una alteración benigna y descartar signos de sospecha que requieran estudio dermatológico específico.
